Después de todo el humor de La Tole Tole, se hicieron presentes los Millones de colores, quienes con un mínimo retraso por parte del baterista se pusieron en marcha y, presentando casi todos sus temas que formarán parte del Split junto con los Buh, armaron la armónica furia de los espectadores. Estos artistas que caprichosamente mezclando fuertes gritos y rápidos riffs, y aunque por ratos un tanto reflexivo acorde hacia de ella un espectáculo que a mi parecer termina siendo una mezcla muy original de estilos. Los Cecimonster vs Donka, después de su ya mencionada gira por Londres, regresan totalmente cargados de nuevas ideas y presentando un tema nuevo, que expusieron junto a los demás temas de la producción del Solara, un disco muy recomendable por cierto y que hizo que todo el público asistente entre en un mar de sonido latentes y disfrute de esta banda que atrajo la atención de la mayoría de ellos que eufóricos cantaban las canciones de los singles como Inyecten y Watch me. Pero que sin duda no eran la únicas que se llevaban el crédito de la noche, sin lugar a dudas una muy buena puesta en escena.
Para cerrar la noche, bailando y con los ánimos a flor de piel, salieron los Buh a escena presentando su ya acostumbrado y muy original estilo al que ellos denominan tecnocore, la cual desde los primeros acordes hizo bailar a más de uno empezando todo un clima de éxtasis, la cual hicieron que la velada termine con un conjunto de jóvenes que eufóricos coreaban, bailaban y daban rienda suelta a un liberal movimiento corporal que hacían sentir al compás de estos artistas. Una verdadera fiesta y un ejemplo de que la escena nacional mantiene su libertad y sobre todo su originalidad de estilos musicales. Así terminó este concierto que con un dilema en horarios adelantados no hizo que fuera excusa suficiente para demostrar un show que demostraba que la escena musical independiente en el país no solo es sinónimo de música cargada de furia si no también una gama de sonidos latentes que busca en el publico una alternativa para oídos hambrientos de escuchar algo diferente.





























