ÚLTIMO CONCIERTO DE TRUJILLO HARDCORE…
Era un sábado sin mucho sol en la ciudad de la antigua primavera, pero no tan aburrido como suele ser un sábado: en la concha acústica había un concierto cristiano, en la misma plaza de armas uno de cumbia, en el mall otro concierto con una de las bandas que luego iba a tocar en el Hardcore Fest (Jammin) y; por supuesto, en la noche, iba a ser el último concierto de Trujillo Hardcore con la participación de la banda The muertos, banda limeña que se ganó al público trujillano desde la primera vez que vino hace más de un año con los muchachos de Plug – plug.
Ser el último concierto de Trujillo Hardcore era algo triste y ya un motivo para no dejar de ir, pero con bandas tan buenas en el flyer, sumaban razones para no perderse el concierto. Los dengues y M16 anunciaron que no tocarían días antes y en su remplazo se presentaría Mr. Pucho; esto hizo que el concierto se ponga más interesante debido a los diversos géneros musicales que se reunirían.
Llegué al local a las 8 de la noche. Los equipos estaban en camino. Había llevado algunos afiches y volantes de Trujillo Hardcore para pegarlos en el local y así darle una atmosfera más íntima. El local contaba con un escenario para la batería que seria estrenado esa noche, ya no se veía tan chico y le daba más espacio a las bandas y al pogo.
Ya había pasado una hora y media, la cita del concierto era a las 9, y estábamos acostumbrados a comenzar una hora después, pero esta vez ya había alrededor de 15 personas esperando comprar su entrada, chicos de entre 15 y 18 años. Creo no habérmelos cruzado en un concierto antes (en Trujillo generalmente nos conocemos aunque sea de vista) y eso es bueno, pues está apareciendo más gente nueva en la escena trujillana.
Desde hace buen tiempo la concurrencia de público en los conciertos es de un aproximado de 150 personas contando a los integrantes de las bandas, una escena pequeña, siendo sinceros. Eran las 10:34 y en ese espacio acondicionado para la escena trujillana había 42 almas con ganas de descargar toda su furia con golpes, patadas, gritos; y unas cuantas almas más que eran integrantes de las bandas, aunque no había ninguna banda completa.
The muertos probó algo de sonido y a las 10:56 arrancó el concierto con Pasaje 50. Desde hace algún tiempo que se volvieron tres los integrantes de Pasaje, pero está vez tocó el guitarrista que se había ido de la banda, pues el oficial estaba de viaje. A su estilo punk rock tocaron todos los temas de su demo y 2 covers: “Como caramelo de limón” de 2 minutos y “Voy a pedirte de rodillas” de los iracundos a su estilo. Pasaje 50 terminó con una frase que nos hizo recordar que esté no era un concierto cualquiera: “TRUJILLO HARDCORE CONCHASUMADRE” y se “bajaron” del escenario.
En seguida entró Mr. Pucho, el local ya estaba casi lleno. Los 8 integrantes de Mr. Pucho se colocaron como sea en ese reducido espacio y comenzaron con sus temas clásicos como “Rebeca” y “Pan con camisón”. Desde la entrada se podía ver todo el baile y el salto. Pancho Pucho como siempre todo un showman jugando con el público. Casi al final de la presentación de los Puchos, Kri – Kri (ex integrante fundador de los Mr. Pucho) fue a la guitarra a tocar una canción de su nuevo disco (que aún no terminan de grabar). Fue un momento nostálgico no solo para los Puchos, sino para el público que había vibrado con ellos en la época que recién empezaban a tocar con Kri – Kri en la guitarra junto a su hermano Lupo.
La gente ya estaba empiladísima, y es en ese momento en que los Jammin entran en escena. Habían tocado hace un par de horas en el mall, pero no se les notaba cansados; parecía que se habian guardado para romperla en este concierto. El punk melódico de Jammin comenzó a armar el pogo de la noche, con casi todos sus temas como “Memoria 05” (dedicada a muchos de los presentes de esa noche) empilaron a todos. Tuvieron un sonido cuadrado y equalizado, y una voz bien entonada. Tocaron “The Kids aren`t right” de Offspring. Lo único malo es que desde hace buen tiempo que no tocan uno de sus mejores temas como “Tanto tiempo”, esperado por más de uno en el público. Ojalá que no pase “tanto tiempo” para que la vuelvan a tocar.
Cuando acabó de tocar Jammin alguien por ahí me preguntó que banda seguía, miré mi lista arrugada de orden de bandas y dije: “Sókrates compadre”. Él respondió: “qué paja broder, por fin”; y pasó la voz rápido a todos los que estaban por ahí. Antes de que Sókrates termine de instalarse ya estaban todos en primera fila esperando el primer sonido de guitarra que Carlo iba a soltar. Ni bien empezaron a tocar la gente comenzó a poguear y a corear las canciones, no había casi nadie en la parte de atrás del local, todos estaban pogueando (o en su mayoría). El momento clímax de su presentación fue cuando tocaron “Resistencia”, más de uno ahí creció en conciertos coreando esa canción… “…los años han pasado… por las huevas, seguimos engordando… que nos queda”. Se pasaron un poco de tiempo, pero debo decir que no importó, Sókrates no tocaba desde hace mucho y son una de las pocas bandas trujillanas que perdura tanto y que aún conservan el “feeling” desde sus inicios.
Ya con un público caliente y recontra animado por como iba transcurriendo el concierto, entró The muertos a tocar. No se demoraron mucho en instalarse, el público los quería escuchar “YA”. Unos gringos entraron al concierto, quizá con el ánimo de tomar unas chelas o una jarra de “Caña”, no lo sé, pero cuando comenzó a tocar The muerto, vi a una gringa que se sorprendió del estilo de los muchachos y la escuche decir: It´s… very good (o algo así). Se fueron más adelante y los vi bailar con The muetros (créanme, estaban bailando). Ya el local estaba repleto, la gente empilada, era una verdadera fiesta el concierto. Cuando los muchachos comenzaron a tocar “el Descuartizador” me escapé de la puerta, fui al escenario, les quite un micrófono y comencé a cantar con el público esa canción. Luego tocaron un cover de Fun People (Hoy para hoy), todo el local la cantó. Entre sus temas más conocidos como “B4nz41” o “El Curacacho” (versión trujillana) tocaron algunas nuevas (al menos para Trujillo) que afano mucho al público.
Mientras The muertos tocaba irrumpió en el pogo un viejo conocido de los pogos Trujillanos que arremetía contra todos al estilo de la vieja escuela trujillana (hasta que las narices sangren). Felizmente esto no bajo las energías de nadie y The muertos terminó de tocar con una impecable presentación.
Les llego el turno a los Demencia, señores del hardcore trujillano con 18 años tocando. Entraron los Demencia y los Escape al concierto junto a 20 personas más que habían ido especialmente para escuchar a estas dos bandas y que se habían quedado afuera tomando unas chelas con ellos.
Demencia se instalo, se les notaba un poco tomados, no importo. Tocaron sus temas conocidos y los de su nuevo disco recién saliditos. No tuvieron un sonido muy ecualizado, pero gustaron como siempre. El pogo se volvió más rudo con demencia. No creo haber sido el único que quería escucharlos, especialmente poguear con “Generación” (esto es lo que somos), ese tema salió maldito, el pogo se recontra armo y la voz de Gian (vocalista) se sintió opacada con los coros de los muchachos que estaban en el concierto. Ese tema es como un himno para el rock trujillano.
Ya eran las 2:43 de la mañana, estaba algo cansado, el cuerpo me dolía, mucha genet ya estaba casi sin voz, pero querían escuchar a “Escape” la fabulosa banda de Cartavio, la ciudad del ron. Charlito (voz) no iba a cantar debido a problemas de salud, pero igual estuvo ahí haciendo el aguante a escape; en su remplazo canto en chino “sour”, no era lo mismo pero igual la gente movió la cabeza hasta más no poder y grito: “dos caras”, cuando se necesito.
Todos ya estaban cansados, pero nadie se quería ir. Muchos continuaron tomando en el local hasta las últimas consecuencias, otros se fueron a otro lado a seguirla y otros, como yo, me fui cansado, pero muy satisfecho, sabiendo que el concierto había sido un “muy buen concierto”.
Por Samotracio













